¡SIN TRABAJO LA DIGNIDAD HUMANA ESTÁ HERIDA!

Cartel Doctrina Social.pubEl Papa Francisco ha reiterado, en muchas ocasiones, el valor primario del trabajo y la necesidad de creatividad y solidaridad para hacer frente a la crisis económica. “Es necesario reafirmar – dijo el Pontífice – que el trabajo es una realidad esencial para la sociedad, para las familias y para los individuos, y que su principal valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza como tal, con sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales. De esto se deriva que el trabajo no tenga sólo un fin económico y de beneficios, sino que también atañe al hombre y a su dignidad. ¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida! Cualquier persona sin empleo o subempleada corre, de hecho, el peligro de que la sitúen al margen de la sociedad y de convertirse así en una víctima de la exclusión social”. “¿Qué podemos decir frente al gravísimo problema del paro que afecta a tantos países europeos? ¡Es la consecuencia de un sistema económico que ya no es capaz de crear puestos de trabajo, porque colocaron en el centro un ídolo llamado dinero!”. “El trabajo es un bien de todos, que debe estar al alcance de todos” (Vaticano 20 de Marzo del 2014). “¡El trabajo nos da la dignidad! ¡Quien trabaja es digno, tiene una dignidad especial, una dignidad de persona: el hombre y la mujer que trabajan son dignos! En cambio, los que no trabajan no tienen esta dignidad. Pero tantos son aquellos que quieren trabajar y no pueden. Esto es un peso para nuestra conciencia, porque cuando la sociedad está organizada de tal modo, que no todos tienen la posibilidad de trabajar, de estar unidos por la dignidad del trabajo, esa sociedad no va bien: ¡no es justa! Va contra el mismo Dios, que ha querido que nuestra dignidad comience desde aquí”. “La dignidad – prosiguió el Papa – no nos la da el poder, el dinero, la cultura, ¡no! ¡La dignidad nos la da el trabajo!” “Las personas son menos importantes que las cosas que producen ganancia a los que tienen el poder político, social, económico. ¿A qué punto hemos llegado? Al punto de que no somos conscientes de esta dignidad de la persona; esta dignidad del trabajo”. “Quien no trabaja, ¡ha perdido la dignidad!”, porque “no encuentra la posibilidad de trabajar”. Es más “¡la sociedad ha despojado a esta persona de su dignidad!” (Homilía del Papa Francisco sobre el trabajo, 1 de Mayo del 2013)

Hoja completa del 1-4 de Mayo: _1049_ III Domingo de Pascua

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